Saludo de la presidenta del Parlamento
Un espacio para la concordia
Más allá de los discursos grandilocuentes que coinciden en señalar el Parlamento como el epicentro de las instituciones democráticas,
creo que en más ocasiones de las debidas se ha obviado ese principio, relegando la Cámara a un papel secundario; sucedió en Galicia,
pero también aconteció en otras latitudes.
Soy consciente también de que, especialmente en estos momentos, buena parte de la ciudadanía tiene una cierta desconfianza respeto de la clase
política, por entender que somos unos privilegiados que no solemos estar a la altura de lo que se espera de nosotros.
ES cierto que todos conocemos comportamientos poco edificantes de la clase política, pero no es menos verdad que la inmensa mayoría de los
políticos y políticas se esfuerzan nos esforzamos por trabajar lo mejor que podemos a pesar de que ese esfuerzo no siempre sale a la luz pública.
Como gallega, me siento especialmente honrada por poder ejercer la Presidencia del Parlamento de Galicia, pero también me percato de la
responsabilidad que de ella deriva y de las elevadas expectativas que el conjunto de Galicia depositó en el trabajo que desarrollemos a lo largo
de esta VIII legislatura.
Atravesamos momentos difíciles a los que la clase política les deberá dar respuestas audaces. Los millares de familias que sufren en
carne propia la lacra del paro, los jóvenes y las jóvenes que no consiguen emanciparse o los que padecen en primera persona las consecuencias de unos
servicios públicos que no siempre responden con la prontitud y la calidad que desearíamos esperan soluciones tangibles más allá de la dialéctica.
Unos y otros deberán ser los verdaderos protagonistas de los debates que se desarrollen en el Parlamento de Galicia, que, obligatoriamente
y en eso pondré todo mi empeño, actuará siempre como lo que es: la casa de todos los gallegos y gallegas.
Como es natural, en las familias hay sus más y sus menos, pero, aun así, los vínculos acaban prevaleciendo casi siempre. Ese es el
espíritu que espero conseguir en esta Cámara.
Con independencia de las lógicas diferencias partidistas que distinguen a los distintos grupos políticos con representación parlamentaria,
haré cuanto esté a mi alcance para que, como en las familias, se imponga la concordia en beneficio de Galicia y de los intereses supremos
de los gallegos y de las gallegas.
En estos momentos de dificultades para casi todos, la ciudadanía gallega espera que el Parlamento de Galicia actúe como la auténtica ágora
en la que, a través de la palabra, se materialice el consenso en los grandes asuntos del país para, entre todos, contribuir a recuperar la ilusión
que tanto precisamos.
En ese espíritu, es mi intención reforzar la proyección exterior del Parlamento de Galicia y, para eso, confío en que este portal en internet
represente un papel determinante en la medida en que seamos capaces de ir desarrollando el suyos contenidos y su alcance en el
decurso de los meses.
A todos y todas, muchas gracias por esta visita virtual,
Pilar Rojo Noguera
Presidenta del Parlamento de Galicia